Caso de estudio
Voluntee
Ayúdalos, ayúdate: una plataforma que convierte las ganas de ayudar en acción real, sin burocracia ni desconfianza.

- El producto
- Voluntee es una plataforma —app y web— que conecta a las personas con oportunidades de voluntariado. Centraliza una oferta hoy dispersa, reduce la burocracia (subes tus documentos una sola vez) y añade la capa que faltaba: transparencia y reconocimiento del impacto.
- Mi rol
- Proyecto de equipo de diseño de producto. Participé en el ciclo completo: investigación (desk research, netnografía, benchmarking, DAFO, encuesta y entrevistas), síntesis (user personas, mapas de empatía y customer journeys), definición de la propuesta de valor y diseño UX/UI, hasta el prototipo de alta fidelidad y el sistema visual.
- Público
- Personas con ganas de aportar pero sin saber por dónde empezar: desde la principiante de 24 años que llega por redes hasta el voluntario experimentado de 50 que exige claridad. Del otro lado, las ONG y entidades que buscan captar y coordinar voluntarios de forma sencilla.
- El reto
- El freno no es la motivación, es la confianza y la simplicidad. Había que reducir la burocracia, aclarar qué es realmente el voluntariado (el 66 % cree que es remunerado) y transmitir seguridad sobre la legitimidad de cada organización.
- Alcance
- Proyecto académico de máster en equipo, sin una base de datos real de organizaciones; el reto era diseñar una experiencia creíble, transparente e inclusiva —desde el principiante hasta el segmento 65+— a partir de investigación primaria.
El conflicto
Existe mucha gente dispuesta a ayudar, pero la experiencia de empezar es un muro: papeleo, largos tiempos de espera, tareas poco claras e información dispersa entre webs antiguas y grupos informales. A eso se suma la desconfianza —«¿se aprovechan del voluntario?, ¿es legítima la entidad?»— y una confusión de base: mucha gente ni siquiera tiene claro qué implica ser voluntario. La conclusión de la investigación fue tajante: al usuario no le falta motivación, le falta confianza y simplicidad.
El proceso — Doble Diamante
Trabajamos con el modelo del Doble Diamante del Design Council (Descubrir, Definir, Desarrollar, Entregar) para asegurar que resolvíamos el problema correcto antes de idear soluciones. En Descubrir combinamos desk research, netnografía, benchmarking de siete plataformas, una matriz DAFO, una encuesta y entrevistas. En Definir sintetizamos dos user personas —Marina, principiante que llega por redes, y Carlos, experto exigente con la información— con sus mapas de empatía y customer journeys.
Hallazgos clave
La investigación dibujó un usuario mayoritariamente novato que llega por recomendación de un conocido y busca flexibilidad (participar de forma puntual, mensual o anual). El mayor freno es la información poco clara: más de la mitad participaría más si fuera transparente y estuviera organizada. Y una expectativa a corregir: dos de cada tres creen que el voluntariado puede ser remunerado, señal de que el onboarding debe educar antes de pedir.
Posicionamiento
El benchmarking de referentes como hacesfalta.org, Worldpackers o Moviliza-T reveló apps poco funcionales, sin filtros ajustados a las necesidades reales del voluntario ni registro según su perfil. Voluntee se posiciona justo ahí: claridad, transparencia y reducción de burocracia, con un sistema visual propio —verde-oro y lavanda, tipografías Space Grotesk y Futura— fresco y contemporáneo que rompe con la típica estética de ONG sin perder profesionalismo.
La propuesta
Voluntee centraliza la oferta y la ordena con filtros avanzados (nivel de experiencia, tipo de organización, duración, impacto social y modalidad). Ataca la burocracia con un perfil donde subes la documentación una sola vez, y construye confianza con sellos de verificación, reseñas de otros voluntarios y un onboarding que aclara qué es —y qué no es— el voluntariado. Cierra el círculo con reconocimiento del impacto: certificados, horas acumuladas y un resumen de tu huella para tu CV.