Caso de estudio
Vibe
Un GPS hormonal que traduce el ciclo femenino en decisiones diarias de energía, ánimo y rendimiento.

- El producto
- Vibe (Variable Infradian Biological Efficiency) es una app de FemTech que traduce las cuatro fases del ciclo —menstrual, folicular, ovulatoria y lútea— en recomendaciones accionables para entrenar, trabajar, descansar y planificar. No solo registra datos: los interpreta y los convierte en una guía diaria.
- Mi rol
- Proyecto integral de diseño de producto: investigación (desk research, netnografía, benchmarking, DAFO y encuestas), síntesis (user personas, mapas de empatía y user journeys), concepto, propuesta de valor y dirección visual.
- Público
- Mujeres profesionales que quieren rendir de forma sostenible sin luchar contra su biología, de la consultora junior que optimiza su entrenamiento a la directiva en perimenopausia que ya no encaja en el modelo de «28 días».
- El reto
- Convertir el registro de síntomas en decisiones diarias accionables, sin caer en un «tracker de fertilidad» ni generar carga mental.
- Alcance
- Proyecto conceptual de máster, sin una base de datos histórica para entrenar algoritmos; el reto era diseñar una experiencia creíble e inclusiva con ciclos irregulares, anticoncepción y perimenopausia.
El conflicto
El estándar de vida actual nos exige operar bajo un ritmo circadiano (lineal, de 24 horas), ignorando que la biología femenina se rige por un ciclo infradiano de unos 28 días. Esa desconexión obliga a las mujeres a sostener una productividad y un estado emocional constantes, lo que genera frustración, culpa y una sensación de pérdida de control cuando su energía fluctúa de forma natural. Las herramientas actuales se quedan en el seguimiento reproductivo y dejan un vacío en la gestión del día a día.
El proceso — Design Thinking
Estructuré el proyecto con Design Thinking. En Observar combiné desk research, netnografía, benchmarking, una matriz DAFO y una encuesta a 69 personas. En Sintetizar construí dos user personas, sus mapas de empatía y sus user journeys, y una matriz de necesidades. La pregunta que guió cada decisión: «¿Cómo podríamos ayudar a las mujeres a usar su ciclo para planificar energía, ánimo y rendimiento, convirtiendo el registro en decisiones accionables y sin generar carga mental?».
Hallazgos clave
La investigación reveló una desconexión crítica entre la intuición y la herramienta, y un cambio de expectativa claro: de «trackear» datos a «recibir instrucciones». Las usuarias ven venir el choque, pero no tienen un airbag digital que las prepare; y rechazan de forma explícita el lenguaje infantil y las notificaciones invasivas.
Posicionamiento
Frente a Flo, Clue o Apple Health —centradas en la predicción reproductiva— Vibe se posiciona en la acción: instrucciones prácticas por fase y sincronización con la agenda y el estrés, con una estética ejecutiva (lejos del «rosa» infantil) y una privacidad radical, sin venta de datos a terceros. Su propuesta de valor, el «GPS hormonal», no existía en el mercado.
La propuesta
Vibe convierte el ciclo en un sistema operativo personal: menos improvisación y culpa; más claridad, rendimiento sostenible y bienestar medible, semana a semana, según tu biología. El algoritmo se diseñó inclusivo con ciclos irregulares, anticoncepción y perimenopausia para no generar frustración en quienes no encajan en el modelo estándar.